sábado, 21 de mayo de 2016

¿ QUE HAY EN EL ARMARIO DE BOUBOUROCHE ?

Dentro del armario de Boubouroche hay, básicamente, dos cosas: lo real y lo ilusorio.

Para retratar al iluso, el autor francés Clément Rossel, en su libro Lo real y su doble, nos propone como ejemplo la famosa pieza Boubouroche, de Georges Courteline. Boubouroche tiene una querida, Adela. Un vecino le informa a Boubouroche que Adela tiene un amante que se esconde en un armario cada vez que él la visita. Loco de rabia, Boubouroche irrumpe en la casa de Adela y sorprende al amante en el armario. Adela responde a la cólera de Boubouroche con la amenaza de separarse de él y éste, frente a ello, admite en el acto su error y lo mal fundado de sus sospechas. Adela lo perdona y Boubouroche las emprende contra el vecino soplón. “Es usted un viejo gamo y un caradura” –le espeta. De esta manera –nos dice Rossel-, “Boubouroche, sin dejar de gozar de una visión correcta de los hechos, habiendo sorprendido a su rival en su escondite, no deja de creer en la inocencia de su querida… El razonamiento que lo tranquiliza podría enunciarse más o menos así: ‘en el armario hay un joven, por lo tanto, Adela es inocente y yo no soy un cornudo’. Tal es la estructura fundamental de la ilusión: un arte de percibir adecuadamente, pero sacando las conclusiones contrarias”. pags. (17, 18 y 19)

Rossel dice que el iluso no rechaza la realidad de lo adecuadamente percibido, solo la desplaza hacia otra parte, y actuará de modo que sus actos no concuerden con esa realidad vista. Boubouroche está tan obcecado por el amor que siente por Adela, que actúa como si hubiera visto otra realidad.


Cada semana tendremos a un personaje de nuestra realidad política o cultural que se asomará al armario. Todos ilusos. Algunos peligrosos.

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